CASTILLO - TORRE FORTALEZA S.XIV

La Hoz de la Vieja

La Torre-Castillo de La Hoz de la Vieja está incluida dentro de la relación de castillos considerados Bienes de Interés Cultural en virtud de lo dispuesto en la disposición adicional segunda de la Ley 3/1999, de 10 de marzo, del Patrimonio Cultural Aragonés. Este listado fue publicado en el Boletín Oficial de Aragón del día 22 de mayo de 2006.

La Hoz de la Vieja, en la Edad Media, perteneció a la Comunidad de aldeas de Teruel, integrándose en la sesma del Río Martín. El castillo se construyo en el siglo XIV, en el contexto de la Guerra de los Pedros (1356-1369) que enfrentó a Pedro I "el Cruel" de Castilla con Pedro IV de Aragón, "el Ceremonioso".

En la primavera de 1363, el juez de Teruel abrió el portal de San Miguel el 3 de mayo para evitar la destrucción total de la ciudad ante el asedio de Pedro I de Castilla. Mientras tanto, en Montalbán, sus habitantes fortificaban la plaza con gran esfuerzo y sacrificio; para costearlo, se vendieron las primicias que el vecindario de Montalbán, junto con el de Hoz y otros pueblos de la zona (Obón, Oliete, Alacón, Montoro, Ejulve, La Zona y Piedrahíta), debían aportar durante dos años seguidos. El comendador de Montalbán también quedó obligado a sufragar los trabajos. Sin embargo, las obras tuvieron que suspenderse temporalmente por falta de fondos, ya que algunas localidades dejaron de pagar su parte al ser eximidas de dicha contribución. Esto ocurrió porque los vecinos de la Hoz de la Vieja, queriendo librarse astutamente de costear las defensas de Montalbán, expusieron al rey que necesitaban esos recursos para levantar una gran fortaleza en su propia villa. Pedro IV el Ceremonioso aceptó la petición y los eximió del pago. Gracias a su resistencia y fidelidad a la Corona durante el conflicto, La Hoz obtuvo el título de Villa el 20 de julio de 1363, e inició las obras de su castillo el 28 de octubre de ese mismo año.

Los de Montalbán, al verse obligados a paralizar sus trabajos por falta de recursos, denunciaron a los vecinos de Hoz ante el monarca. Alegaron que, tras la promesa de edificar una gran fortaleza, solo habían construido un castillejo o torreón sin importancia real. Tras ser informado de que la obra de Hoz no reunía las condiciones necesarias para una buena posición fortificada, Pedro IV ordenó —mediante un mandato con fecha del 5 de febrero de 1365— que todos los vecinos de dicha villa y sus aldeas abonaran de inmediato las cantidades atrasadas destinadas a Montalbán. Una vez aseguradas estas provisiones, se pudieron reanudar las obras militares de Montalbán.

Los vecinos de La Hoz de la Vieja edificaron una torre fortaleza rectangular de buena mampostería, mide 9,5 m. de largo (unos 38 pies) por 7,8 metros de ancho (unos 30 pies) y una altura total de 16 m. (unos 53 pies de alto), reforzada con piedras de sillería en sus dos únicas esquinas, ya que el resto son redondeadas para su mayor resistencia a impactos. Esta torre es una de las más interesantes del reino, debido a que conserva las almenas y muestra varias saeteras con marco de piedra de color más oscuro. La puerta está situada a nivel del terreno y es ligeramente apuntada aunque se encuentra muy deteriorada. En su origen, el interior se organizaba en dos plantas, pero ha perdido por completo los pisos y las vigas de madera que formaban los suelos. En el interior existe un agujero, pero no se trata de un sótano medieval, sino de una excavación realizada durante la Guerra Civil Española con la intención de construir un polvorín. No se han observado, por otra parte, restos que sugieran la existencia de un recinto defensivo exterior.

PRENSA

Se puede llegar al Castillo desde el sendero señalizado que sale junto a las piscinas o desde el cementerio de la localidad andando cuesta arriba por un sendero, que en unos 10-15 minutos nos lleva a los pies de la fortificación.

Actualmente el Castillo necesita de tu ayuda y por ellos, el Ayuntamiento de la Hoz de la Vieja y la Asociación Cultural "Foz y el Castiello", trabajan para la recaudación de fondos para su restauración. Sino en unos años, podríamos quedarnos sin Castillo.