Repsol ha reactivado los parques eólicos de los clústeres Matarraña y Begues que compró a Forestalia con la intención de hibridar más de 700 megavatios (MW) a la central termoeléctrica de ciclo combinado de Escatrón (Zaragoza), de 818 MW, un complejo al que añadirá un módulo de almacenamiento en baterías. El destino final de este engranaje es alimentar un potente centro de datos en la localidad zaragozana.
No obstante, La Plataforma a favor de los Paisajes de Teruel, la Asociación Gent del Matarraña y otras entidades del territorio han mostrado ya su “oposición frontal” a esta operación, al entender que afecta a instalaciones muy discutidas, sobre todo en la turística comarca al noreste de la provincia. Alegan que los permisos de construcción que ahora Repsol quiere retomar ya han caducado y que fueron archivados por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco). Además, indican que algunos de estos proyectos están siendo objeto de investigaciones por parte del Juzgado de Instrucción número 1 de Teruel.
En los últimos días están llegando cartas de Repsol a los ayuntamientos concernidos, con adendas que modifican los proyectos de una quincena de parques eólicos en dichas comarcas. Todos ellos, sostiene la plataforma, “fueron archivados tras no autorizarse la línea de muy alta tensión Valmuel-Begues, que debía transportar la energía generada por ambos clústeres hasta las proximidades de Barcelona”. El Miteco la descartó después de que la Generalitat de Cataluña pusiera reparos.
Los parques se distribuyen en dos bloques. El más nutrido es Begues, que se desarrolla entre el Jiloca (en localidades como Fonfría, Allueva, Salcedillo, Lanzuela, Cucalón y Lagueruela) y las Cuencas Mineras (Muniesa, La Hoz de la Vieja, Maicas, Segura de los Baños, Vivel del Río Martín, Moyuela, Blesa y Huesa del Común-. El segundo bloque, el clúster Matarraña, se ubica en las comarcas del Matarraña (Valjunquera, Valdeltormo y Mazaleón), y Bajo Aragón-Caspe (Maella).
Repsol pone en valor la DIA
En la carta remitida a los ayuntamientos, Repsol indica que pretende hibridar la central de ciclo combinado con una ampliación de la potencia instalada hasta 1.538,36 MW, mediante estos 15 módulos eólicos y otro de almacenamiento BESS en Escatrón, de 2,5 MW. Concretamente los módulos eólicos Cerbero (36,6 MW), Menecio (48,8 MW), Oalas (48,8 MW), Odiseo (54,9 MW), Perses (54,9 MW) y Selene (48,8 MW) son los que pertenecen al clúster Matarraña. De otro lado, por el clúster Begues figuran los parques Felis (54,9 MW), Fontus (54,9 MW), Belenus (54,9 MW), Fulgora (54,9 MW), Epona (52,7 MW), Brigid (54,9 MW), Honos (42,7 MW), Lera (36,6 MW) y San Vicente (42,7 MW). Según un esquema de Repsol enviado a los consistorios, el proyecto incluye ocho subestaciones eléctricas, algunas en Cucalón, Allueva, La Hoz y Valmuel.
Repsol se acoge a que la DIA de los parques fue favorable y los parques renovables “compartirán la infraestructura de evacuación” con el ciclo combinado, “lo que optimiza recursos y agiliza la integración operativa”. Así lo defendió la multinacional energética en octubre de 2025 en una nota conjunta con Forestalia en la que informaban que el proyecto de hibridación servirá para abastecer un centro de datos ubicado en las proximidades de la central termoeléctrica. La hibridación tiene al menos 402 MW de autoconsumo de energía renovable otorgados por Red Eléctrica de España. “A ellos se sumará la energía de soporte, de más de 800 MW, que aportará esta hibridación, otorgando una capacidad que posicionará este futuro centro de datos como uno de los más potentes del país.
“La presente adenda al proyecto, junto con el proyecto ya tramitado, que ahora se presenta para autorización administrativa previa es la adaptación estricta a las condiciones establecidas en la DIA y todas aquellas consideraciones aceptadas por el promotor en el procedimiento de evaluación del proyecto original, considerando por ello que puede proseguir con el trámite sustantivo de autorización administrativa previa” ante el Miteco, indica Repsol a los ayuntamientos.
La intención ha cambiado
Pero la plataforma paisajística recordó ayer, mediante nota de prensa, que el Miteco archivó todos los proyectos tras no autorizar la línea Valmuel-Begues, que debía transportar la energía generada en estas centrales y otras más hasta las proximidades de Barcelona.
Tras adquirir Repsol estos parques, “las graves noticias sobre Forestalia y el ministerio nos hicieron pensar que los proyectos se devolverían a su dueño original, ya que las sospechas de fraude en sus DIA los hacían inviables y éticamente discutibles”, indicó la plataforma.
Sin embargo, el nuevo planteamiento incluye “una nueva línea y un nuevo trazado” para unir los parques con la central de ciclo combinado de Escatrón, por lo que “el objetivo ya no es generar electricidad renovable para enviarla a Barcelona, sino hibridar la producción eólica con la de gas, y abastecer presumiblemente a uno más de los múltiples y gigantescos centros de datos que se van a instalar” en Aragón.
De esta forma, “resulta incomprensible que se pretenda ajustar a Derecho el rescate de una declaración ambiental que estaba inicialmente planteada y concedida para un proyecto con un objeto distinto, unas ubicaciones distintas y una línea distinta que, además, fue desestimada”, añade la plataforma. Pero lo más sangrante para el colectivo es “que se rescate un proyecto sometido a investigación judicial, como así consta en el sumario del procedimiento que está llevando a cabo el Juzgado de Instrucción número 1 de Teruel, el cual ya ha solicitado a la UCO (Unidad Central Operativa de la Guardia Civil) un informe sobre el Clúster Begues”. Y recuerda que algunos parques en el Jiloca estarían en Red Natura 2000.
La plataforma también critica que Repsol trate de llevar adelante unos proyectos que cuentan con la oposición prácticamente unánime del Matarraña
Podrían denunciar
“Esta Plataforma, en colaboración con Gent del Matarranya, Valjunquera por los paisajes, Valdeltormo por los paisajes y todas las entidades del territorio que lo deseen, va a mostrar su oposición frontal a unos proyectos que deberían estar archivados y desestimados. La ley de evaluación ambiental no puede ser trampeada y es meridianamente clara al respecto: ante una modificación sustancial del proyecto, la DIA obtenida no es aplicable. Y aquí se ha modificado el objeto del proyecto y las líneas de evacuación”, recalca Paisajes de Teruel.
“Todo ello nos ampara a formular cuantas alegaciones o denuncias consideremos procedentes para mostrar la oposición con argumentos y Derecho, y poner en evidencia la ilegalidad de esta pretensión de Repsol, que el departamento de Compliance debería mirar con lupa”. Y es que, “al margen de la ausencia de seguridad jurídica con la que actúan, no debe ni puede ser ético comprar un proyecto que está bajo sospecha, y que además va a tener otro objeto que el que motivó su DIA. Y tampoco es ético conseguir todos los parabienes de las administraciones, como si nada hubiera pasado”, lamentan.